Instrumentos del son jarocho
El son jarocho no puede entenderse sin sus instrumentos, son ellos quienes dan forma y vida a cada verso, quienes marcan el ritmo del zapateado, quienes permiten que la improvisación vuele libre por encima del compás.
La Jarana
Existen diferentes tamaños de jarana: la primera, la segunda y la tercera, cada una con una afinación y timbre distintos, tienen entre 5 y 8 cuerdas y se toca a rasgueo, marcando con fuerza y alegría el ritmo del son. Su función es llevar el compás constante durante toda la pieza, sirviendo de base para el zapateado y el canto.
El Requinto Jarocho
Su principal función es introducir el son con lo que se llama un timbre, una pequeña frase melódica que da inicio al diálogo musical, a lo largo del son, el requinto vuelve a aparecer entre versos o para responder a los cantos.
La Leona
Este instrumento de gran cuerpo y sonido grave se encarga de sostener la armonía desde lo profundo, su nombre viene, dicen algunos, por la fuerza de su rugido sonoro, es una especie de bajo de construcción artesanal, también de madera, con cuerdas gruesas que se tocan con los dedos.
Su papel es mantener el equilibrio y darle cuerpo al conjunto, no todos los grupos la tienen, pero cuando está presente, su presencia se nota en el pecho de quien escucha.
El Arpa Jarocha
Su sonido es dulce, festivo y luminoso, aporta melodías y también acompañamientos, funcionando como instrumento melódico y armónico a la vez, tocar el arpa jarocha exige gran destreza, ya que ambas manos deben coordinarse para tocar diferentes voces musicales al mismo tiempo.
El Pandero
El pandero jarocho es un instrumento de percusión circular, cubierto con cuero y con sonajas metálicas en los bordes, se sostiene con una mano y se golpea o sacude con la otra.
Aporta textura rítmica al conjunto, aunque hoy en día se usa con menos frecuencia, sobre todo en grupos que optan por un estilo más acústico o minimalista, tiene un lugar importante en la tradición antigua del son jarocho.
Es uno de los instrumentos más festivos, perfecto para marcar tiempos y acentuar el pulso del fandango.
La Quijada de Burro
Uno de los instrumentos más llamativos y antiguos del son jarocho es la quijada de burro, se fabrica a partir de una mandíbula seca del animal, en la que los dientes sueltos vibran cuando se raspa o golpea.Su sonido es áspero, rústico y profundo, evocando los paisajes más antiguos del campo veracruzano, se utiliza como instrumento de percusión y suele usarse en sones con un carácter más tradicional o ritual.




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